Venerable Basilio Antonio Moreau
Fundador de los Hermanos, Sacerdotes y de las Hermanas
de Santa Cruz
La familia de Santa Cruz, hermanas, hermanos y sacerdotes,
celebra con gratitud y orgullo la proclamación
por el Papa Benedicto XVI de la Beatificación del Padre
Moreau. Dicha celebración se llevará a cabo el 15 de
septiembre de 2007 en Le Mans, Francia.
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| ¿Qué es la
beatificación?
Cuando el Santo Padre beatifica a un Siervo de Dios y le
confiere el título de Beato, declara que el Siervo de Dios
ha practicado las virtudes cristianas en grado heróico y
propone el ejemplo de esa persona como modelo para la vida y
las virtudes cristianas. Un Siervo de Dios es declarado
Beato sólo después de un estudio exhaustivo de su vida,
obra y práctica de la virtud. Incluida en este estudio es
la aprobación de parte de las autoridades del Vaticano de
un favor, generalmente un milagro, concedido por
intercesión del Beato. Es en este momento que el Santo
Padre permite el culto público con limitaciones al Siervo
de Dios, colocando el nombre del recientemente declarado
Beato en el calendario de fiestas litúrgicas de la Iglesia.
El día del Beato es generalmente el aniversario de su
muerte, que es considerada como el nacimiento a la vida
eterna. En este día se puede celebrar la Misa y la Liturgia
de las Horas en honor del Beato. El culto público al
recientemente declarado Beato se limita generalmente a
ciertos lugares, por ejemplo, la comunidad religiosa fundada
por el Beato y sus apostolados particulares, o a un país o
diócesis específicos donde la reputación de santidad de
la persona tiene una influencia fuerte en los miembros de la
Iglesia local y es fuente de estímulo para imitar su
práctica de la virtud.
La beatificación no debe confundirse con la
canonización. La beatificación debe ser considerada como
un paso en el proceso de canonización. La canonización
tiene lugar más tarde, y sólo depués de mayores estudios
de la vida y virtudes del Beato, y la aprobación de un
milagro adicional atribuido a su intercesión. En el momento
de la canonización, el Santo Padre, en virtud de su
infalibilidad, declara que el Beato está entre los santos
del cielo e inscribe el nombre de la persona en la lista
oficial (canon) de los santos de la Iglesia. Desde ese
momento se extiende el culto público del nuevo santo a la
Iglesia universal. |